11/07/2008

HOMENAJE al GAZPACHO CALIENTE

Plato típico Chiclanero, nos da el campanazo de salida, después de unos chaparrones, a la nueva temporada de la actividad que nos reúne a un grupo de socios y amigos, la practica de andar senderos y caminos de montaña.

Este plato, padre de los platos por excelencia de una cocina tradicional chiclanera, reúne en sus avíos: aceite de oliva (del bueno), tomates maduros, pimientos, ajo, telera de pan de campo (de esos de un par de días pa otro), unos pimientos de huerta chiclanera de los de asar (verdes y colorados), pellizco de sal y agua. A gusto de cada uno este plato admite como complementos muy particulares, (chorizo, hígado y las parpujas de la Barrosa) los elementos necesarios para coger fuerza para una buena caminata.

El arte de preparar este plato típico hace que su sencillez nos confunda en su preparación, pero bien elaborado os puedo asegurar que tenemos delante de nosotros un manjar para su degustación. Bien acompañado de su inseparable compañera de mesa, la rabanita, y un buen trago de vino de la zona hace que cuando estoy escribiendo ésto se me esté haciendo la boca agua. Para su correcta preparación necesitamos unos cacharros imprescindibles en toda cocina tradicional que se precie, un buen lebrillo (barro o madera) y un buen machacaó, armarse de paciencia (eso que tanto falta en los tiempos que corre) y ponerle mucho cariño. Este plato no debe hacerse ni degustarse nunca con prisas, para llegar a Él, hay que aparcarlas y dedicarle su tiempo. Una vez delante de un buen gazpacho caliente, si es posible, hay que disfrutarlo con cuchara de madera, os aseguro que ésto en una buena compañía y en un paraje del lugar es una experiencia que nunca olvidará.

Todo aquel chiclanero/a que a su alrededor tenga la suerte de tener alguien que sepa preparar este plato, no sabe lo que tiene al su lado, esta persona hay que cuidarla con el cariño mas especial que uno sea capaz de dar. Porque estas personas tienen en su mano la llave de una cultura culinaria, que no deberíamos dejar que desapareciera.

Quiero agradecer a Curro y Conchi, que tanto nos hacen disfrutar con este típico plato chiclanero.


Manuel Espada Butrón